13.8.16

Técnicas para que las Tormentas de Ideas funcionen bien

Todos sabemos bien lo que son las tormentas de ideas, para qué sirven y para que no sirven. Pero hay técnicas incluso para provocar buenas sugerencias libres de ideas, para que aleatoriamente nos puedan surgir a los reunidos la estimulación de ideas innovadoras, nuevas, aleatorias, locas, absurdas, y para que entre todas, unidas unas con otras, puedan surgir ideas válidas en el análisis posterior que hará el moderador. Todo es dirigible, incluso aquello que parece perfectamente aleatorio.

Una tormenta de ideas no debe dirigirse, es decir, no debe notarse mucho que se dirige. Las ocurrencias deben ser espontáneas, originales, sin control, las propuestas deben ser totalmente libres y sin miedos ni vergüenzas, lo que no debe impedir que todo el proceso tenga unas normas para que funcione bien. Por ejemplo hay que tener mucho papel y lápiz. Y hay que apuntar todo lo que se vaya escuchando. Luego alguien sin duda, debe dirigir el proceso, aunque no se note, debe moderar pero no solo para recoger sino para provocar y dirigir levemente.

Se trata de que desde la impulsividad ocurrente y sin freno, de forma libre, cada integrante del grupo empiece a decir lo que se le ocurra. ¿Pero cuántas personas deben formar el grupo para que este funcione bien? ¿Deben ser elegidas aleatoriamente o seleccionadas por alguien para que sean diversas y se multipliquen entre ellas? Sabemos que los grupos que funcionan bien deben ser de entre 2 y 4 miembros de personas, más el que actúa de moderador. Y sabemos que es mejor que sea variado, con una persona de cada tendencia de las ideas que se espera recoger. También sabemos que alguien debe ejercer de moderador, de introductor, de recogedor de ideas, pero que esta persona debe intervenir sin dirigir, sabiendo qué quiere buscar, pero sin bloquear cualquier atisbo de libertad hacia otros puntos de vista.

También creemos que en el proceso es bueno cortar a mitad de su duración, resumir lo recogido y tras nombrarlo en voz alta esperar respuestas involuntarias o provocadas de lo apuntado, antes de continuar con todo el proceso. Y si no surgen comentarios a lo resumido, preguntar directamente si es todo eso lo que hemos hablado hasta ese momento. También es bueno añadir a la tormenta de ideas y al principio de ella, un documento con una idea preconcebida de lo que se quiere lograr, con información suficiente para que los integrantes dirijan sus propuestas o ideas libres hacia un objetivo, pero ya filtrado por lo que contiene aquella nota primera.

Sin duda el éxito de las tormentas de ideas no está en la sesión de la propia tormenta de conceptos e ideas, sino en el análisis posterior y en la jugosidad que se puede sacar de todo lo expuesto. Si lo dicho en la sesión se mira sin un poso y un filtro, veremos mucha paja y poca substancia. Hay que darle forma, y es entonces donde sí se puede manipular pero también lograr los objetivos. Tan importante es para el análisis posterior que sacará las conclusiones, lo que se ha dicho…, como lo que NO se ha dicho. La imagen que se ha logrado configurar y mostrar en cada sesion de las tormentas de ideas, como aquellas que por diversos motivos, no se han formado. 

Si estamos hablando de una crisis de empresa, tan importante es plantear ideas nuevas y originales sean optimistas o pesimistas, como no hacerlo y plantear sólo soluciones para resistir, o plantear ideas para reducir tamaño, o para lograr ayudas del exterior en vez de ideas para trabajar más en una determinada dirección.Tener el grupo una actitud proactiva, positiva, negativa o derrotista.

El análisis posterior debe tomar en consideración la propia tormenta de ideas, mejor si han sido varias tormentas de ideas al dividir a los integrantes en diversas sesiones y diversos grupos, como tomar en consideración lo que NO se ha dicho, lo que unas sesisones ha sido defendido con furor y en otras ni se ha nombrado. Y adivinar los motivos de esas diferencias, pues en ellos hallaremos las debilidades y las fortalezas de cada idea o solución.

8.8.16

El psiquiatra y el psicólogo más baratos del mundo

La factura o la nota del psiquiatra o del psicólogo es siempre muy cara. ¿Lo han notado? Dijo mi amigo AN en su última visita a la psicóloga una frase lapidaria: “Mire, el problema se ha convertido en usted”.  Es curioso lo complicado que es una derivación a psicología o psiquiatría de la Seguridad Social, y cuando lo consigues tras muchas esperas, las siguientes son a los seis meses cuando no al año. En cambio si vas de particular es decir de consulta privada, te dicen de volver cada semana, cuatro veces al mes. Curiosa tremenda diferencia a precio de billete.

No son baratas las consultas, pero yo os voy a dejar las más baratas del mundo mundial, las consultas eficaces y más baratas en psicología y psiquiatría.

Se trata de leer y escribir, sabiendo que leer funciona bien pero menos, y que escribir funciona maravillosamente. Se preguntaba Graham Greene que cómo lograba huir de la locura las personas que no quieren escribir. Pero en esta opinión están muchos escritores famosos que saben lo terapéutico que es escribir. Que por cierto no tiene nada que ver con publicar, ni tampoco que aquello que escriben muchos escritores famosos o no, sea todo publicado y publicable.

¿Que no sabe escribir? No, no no. Recapacite. No sabe escribir como Vargas Llosa o Delibes, como J. J. Millás o como Matute. Vale, en eso de acuerdo aunque habría que leerlo. Pero nadie está hablando de escribir como ellos, estamos hablando de escribir como terapia, como ejercicio más importante que el Pilates o la gimnasia de tripa. Estamos hablando de gimnasio mental, de vaciar, de limpiarnos, de reconocerse al releer los textos varios meses después, de darnos cuenta al escucharnos en voz alta verbal o escrita, de que somos como todos, y más válidos que todos, pues somos nosotros.Escribir mal, como sepamos, como nos salga de dentro. Escribir y esconder.

Se puede escribir un diario, pero también poemas, reflexiones, artículos cortos, cuentos infantiles, ideas, novela, filosofía personal, pensamientos sobre el momento político o social, ensayos sobre tu vida profesional o sobre tus aficiones. No pienses más que en un único lector. Sólo tú. Y siempre es gratis. Bueno…, bien, el papel si lo imprimes. Pues no lo imprimas. 

Y si no te atreves a escribir, que es muy sencillo hacerlo: dibuja, pinta, colorea. No es lo mismo, pero también ayuda mucho.

7.8.16

Vida pública, privada e íntima. Diferenciaciones

Tenemos la imagen pública, la imagen privada y la imagen íntima. La imagen de todos, la imagen que repartimos con los que libremente compartimos y la imagen solo nuestra y si acaso de otras muy pocas persona más.

La imagen pública sobre todo si eres una persona pública, es de todos y todos tienen que tener acceso a toda ella con total normalidad. La imagen privada si eres persona pública debe esbozarse y conocerse en alguna medida por suficientes personas sobre todo en esa parte que roza la vida pública. Pero si eres persona privada nadie debe airearla ni emplearla en redes sociales o similares, para aprovecharse de ella. Y en la vida privada de personas públicas meto tanto a políticos como a empresarios, artistas o personas que influyen y tienen poder sobre otras personas.

Un empresario por poner un ejemplo, debería dar a conocer su imagen privada en la misma medida que un político, aunque sólo para aquellas personas sobre las que tiene influencia. No es entendible que un político someta a información de todos los ciudadanos sus declaraciones de Hacienda, y no haga lo mismo un empresario informando a sus trabajadores. ¿Es una locura? No. Pues curiosamente lo tiene que hacer con los bancos con los que trabaja o con sus proveedores importantes, pero en cambio no lo hace con sus trabajadores. Es más importante —y lo exigen— un banco, un proveedor de máquinas e incluso algunos clientes, que cualquiera de sus trabajadores

Si eres empresario sabes perfectamente qué tipo de trampas se hacen, qué es lo que se esconde mientras se aparenta algo totalmente diferente. Es dinero de la empresa, pero que afecta al futuro personal y familiar de todos sus trabajadores, y de una parte de la sociedad, pues una empresa siendo privada tiene unos componentes públicos importantes para hacer funcionar un país. Y como le puede afectar al banco o al proveedor, al cliente incluso, se piden esos datos y se dan, ya lo creo que se dan.

La imagen íntima sólo es de cada persona, debe ser totalmente personal y cerrada y no debe conocerla nadie más que cada persona y si acaso su círculo más íntimo y sólo si él quiere. Pero lo íntimo no es qué coche tenemos, de donde logramos nuestros ingresos, a dónde nos vamos de vacaciones y si pagó en negro o en blanco a sus colaboradores. La imagen íntima son las relaciones personales, es el sexo, es el cuerpo, es la familia, es la cueva y el hogar, son las aficiones internas y cerradas. Si no es ilegal, todo esto es íntimo. Si es ilegal pasa a ser privado.

Debemos conocer nuestros puntos débiles, para mejorarlos

Somos lo que creen y quieren los demás que seamos. Da igual lo que nosotros pensemos que somos, lo único real es lo que piensan de nosotros los demás. Aunque nos importe poco, y recomiendo que nos afecte menos. Puede ser una dicotomía, pues por una parte somos lo que otros quieren que seamos, y por otra creemos ser lo que nosotros queremos ser. A veces coinciden ambas formas de pensar, pero otras están muy alejadas.

Uno puede pensar que es guapa y simpática, u horrorosa y sosa, pero en realidad son los demás los que saben qué y cómo somos. Así que el único camino que nos queda es aprender de los demás, detectar cómo nos ven los otros a través de los resultados de la relación. Si la relación con el conjunto de personas no es parecida a la que tienen entre ellos todos los demás, es que algo estamos haciendo mal.

Si todos los chicos quieren venir con nosotras, es que tenemos “algo”. Si nos cuesta relacionarnos y además no vienen a quedar con nosotros, la cosa hay que mejorarla. Si tenemos dudas sobre lo negativo, no tengamos dudas, es que es negativo. Sobre lo positivo ya no funciona igual, pues algunas personas podemos tener el ego elevado al cielo.

No sirve de nada preguntar qué somos. Nos van a engañar. Lo tenemos que detectar con los resultados, con las relaciones, con ese sexto sentido que tenemos para leer entre líneas, entre miradas, entre relaciones de grupo. Si nos creemos simpáticos pero no se nos pegan, es que no somos simpáticos. En realidad somos la suma de muchos factores, podemos no funcionar bien en uno y ser maravillosos en otro. Pero lo importante es conocernos, saber qué piensan los demás de nosotros, y preocuparse poco por esto. Y ese “poco” debe ser para mejorar los errores.

5.8.16

Elegir un nuevo camino es abandonar otros

Cada vez que avanzas vas dejando de lado algunos paisajes que ya son viejos, incluso a algunas personas que no pueden seguir tu ritmo. Pero la vida es avanzar, es alcanzar objetivos, es trabajar por mejorar el entorno y tu entorno sobre todo. 

Si tú te mueves, también se mueven todos los demás. Puede que en la misma dirección. O puede que en otra. Puede que se acerquen o que se alejen. Es ley de vida. 

Cuando encuentras algo nuevo, es posible que los que te rodean no lo vean del mismo color, que les agrade de forma diferente a ti las nuevas decisiones. Es lo habitual y de lo que debemos trabajar para que nos afecte lo menos posible, sobre todo si no hemos elegido la afección.

Un nuevo camino siempre es una elección que deja de lado otros caminos. Tú decides. Tú te equivocas. Pero sobre todo…: Tú aciertas.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...