17.9.17

Consejo sobre las maletas en JFK de New York

Puede parecer un consejo tonto, pero os aseguro que no lo es. Cuando viajas a New York, hasta el JFK, el control de la policía es largo, lento, hay que esperar un tiempo que se te puede hacer eterno pues hay mucha gente y la sensación es de que además de engorroso es lento. De esto hablaremos en otro momento. Ahora vamos a referirnos a las maletas del avión.


Desde donde te deja el avión en el JFK hasta el control de la policía hay un buen rato andando por pasillos, y cuando llegas a la gran sale siempre hay otro buen montón de personas esperando a pasar los controles policiales. Hay muchas indicaciones y no es posible perderse. Ni colocarse en la fila que no nos corresponde.


Pero durante todo este tiempo de espera, las maletas ya han llegado al lugar de recogida, han salido por la cinta, y se han cansado de dar vueltas. Y además como hay muchos viajes, no pueden estar mucho minutos en la cinta, pues tras tu vuelo, enseguida van metiendo maletas de otro vuelo.


Así que los trabajadores del aeropuerto utilizan un sistema que hay que conocer. En cuanto han dado dos vueltas las maletas y nadie las ha recogido, es decir, casi siempre, ellos las van retirando a un montón que colocan al final de la cinta, pero fuera de ella.


Tú, tras pasar los controles, buscas el número de tu cinta con arreglo al vuelo del que has llegado y te encuentras la cinta funcionando con maletas que no son las de tu vuelo, o la observas parada o vacía.


Simplemente observa en la zona final de la cinta, pues es muy seguro que veas un buen montón de maletas agrupadas y perfectamente puestas, esperando a que los pasajeros vayamos a recogerlas.


¿Hay seguridad para que nadie se las lleve? Pues yo creo que sí, aunque allí no haya ninguna persona. Las cámaras graban todo y allí no pueden entrar más que personas que han viajado en algún avión. Es peor la sensación de que algo no te está funcionando bien o de que tanto tiempo en los controles te han liado. Tranquilidad, que todo está organizado.

New York. MetroCard para transporte urbano

Visitar New York requiere de una planificación pues hay mucho que ver y no solemos tener muchos días para hacerlo. Así que es necesario emplear los transportes urbanos, bien sea el Metro, el taxi o el bus, para movernos lo más rápidamente por la ciudad. New York tiene grandes distancias, y aunque nuestros movimientos suelen ser en la mayoría de los casos por las zonas del sur de Central Park, desde el inicio del parque a la punta sur de la is la Manhattan tenemos 8 kilómetros en línea recta.

Personalmente creo que el Metro es la opción mejor, aunque sea un poco complicada de aprender con seguridad. Es el más barato (igual que los autobuses) pero mucho más rápido que estos, y en pocos días de New York, no estamos para perder el tiempo.

Aunque los autobuses urbanos ofrecen la ventaja de que mientras viajas vas viendo el paisaje urbano y las gentes que aparecen por las calles. No es una mala opción, si te quedan sin visitar algunos barrios que consideras importantes, que cojas el bus urbano con la MetroCard y vayas viendo sus calles desde el bus, mientras los recorres. No es lo mismo que pisarlos, pero es una alternativa.

La opción más lógica es utilizar los billetes MetroCard de una semana, qe por 31 dólares y puedes viajar durante una semana ilimitadamente tanto por Metro como por Bus Local, todos las veces que necesites. Una semana son 7 días naturales, es decir, si la empleamos por primera vez un lunes a las 7 de la tarde, te servirá hasta las 12 de la noche del domingo. El lunes por la mañana ya no funcionará.

Se compran en la misma estación subterránea de Metro, en casi todas las entradas, bien en máquinas expendedoras o en las taquillas donde por cierto no admiten tarjeta de crédito. Sí en las máquinas. También en muchas tiendas de recuerdos y regalos.

A partir de ese momento la tarjeta plastificada se pasa por las puertas de entrada, por un lector por donde metes el billete como si fuera una tarjeta de crédito, de una forma un poco rápida, a la misma velocidad a la que pasas, pues si lo hacen de forma lenta, te pitará y no te dejará entrar.

En los autobuses hay dos formas de pagar. En las paradas en donde haya máquinas de cancelación en la calle, hay que pasar la tarjeta antes de montar. Y en las paradas más antiguas que NO tienen máquinas en la calle, se cancela el viaje en el mismo bus al subir. Se puede subir y bajar por cualquier puerta del mismo.

Si se opta por el billete sencillo el precio es de 2,75 dólares si te dan el billete de cartón, o de 2,50 si te lo descuentan de tu tarjeta MetroCard pues también sirve para cargarle dinero como una tarjeta monedero e ir gastando de la misma, si crees que pagar 31 dólares por una semana no merece el costo por emplear muy poco el servicio. New York bien merece unas visitas donde se aproveche bien el tiempo y se controle lo que se camina, que siempre es mucho.

16.9.17

Consejos sobre el Metro de New York

New York es una ciudad fácil de visitar y recorrer andando sin perderse, excepto por sus distancias. Así que toca aprenderse bien el Metro y sus líneas más importantes y utilizadas por los turistas, ya que el Metro es más complicado que el de otras muchas ciudades. Pero una vez aprendido ya no se olvida con facilidad. O sí. Sus líneas para usarlas en Manhattan son en casi todos los casos verticales y pocas veces giran, lo que ayuda a entender sus sentidos de circulación. Y además de ser Líneas con indicación de un número, lo son con indicación de un color, lo que representa una gran ayuda adicional.

La complicación viene porque en las mismas estaciones subterráneas paran varias líneas, en algunos casos de varios colores, y a veces lo hacen en los mismos andenes. No es como por ejemplo en Madrid, donde en cada andén, una vez que ya estás esperando el convoy, sólo paran trenes de esa línea elegida y en la dirección que han decidido. Y porque el cambio de dirección de la línea (hacia el norte o hacia el sur) es más complicado que en Madrid, por poner un ejemplo.

Por eso es fundamental saber elegir bien la entrada al Metro, pues cada estación tiene varias entradas y salidas desde la calle, y muchas de ellas solo sirven para subir (up) o bajar (down) por la ciudad. Es fundamental pues, saber en qué punto de la ciudad te encuentras y hacia donde quieres ir, si hacia arriba o hacia abajo.

Una indicación fundamental en New York es que hay que acostumbrarse a dos detalles de forma urgente y prioritaria. Que UP es siempre hacia ARRIBA y que DOWN es siempre hacia ABAJO. Normalmente las estaciones tienen nombre de número de calle o acompañando al nombre de la estación está el número de calle. Esto sí facilita mucho los movimientos. Si quieres ir hacia el norte, es decir hacia arriba en el mapa mental de la ciudad, ya sabes que la numeración irá subiendo y al contrario. Y lo podrás comprobar en cada estación que vaya parando el convoy.

Y el otro detalle a tener en cuenta es que existen trenes normales y trenes Exprés. En los planos del Metro o de la ciudad ya se indica esta circunstancia importante. Los Metro normales paran en TODAS las estaciones. Pero los Metro Exprés solo para en las estaciones EXPRÉS. Puede ser el mismo metro rojo, la misma línea 1, por poner un ejemplo, pero un tren parará en todas las estaciones y otro solo parará en las estaciones Exprés.

Esto es una ventaja grande si tu hotel está en una estación Exprés, pues podrás coger y dejar todos los trenes que circulen por ella. Pero tendrás que tenerlo en cuenta a la hora de ir a un lugar, para saber si es o no estación Exprés.

Los trenes Exprés van mucho más rápido que los normales pues paran mucho menos. No tanto entre estaciones del centro de manhattan como cuando te desplazas por los barrios.

En los mapas las estaciones Exprés vienen indicadas o bien con una cruz o bien en blanco. Mientras que las estaciones normales o están dibujadas sin la cruz o en negro. Por ejemplo Línea 1, Roja, un tren Exprés parará en las calles 14, 23, 28 y 34 Pennsylvania. Pero si es un tren Exprés solo parará en las estaciones de las calles 14 y 34 Pennsylvania.

11.9.17

Un desayuno especial, para una persona como tú

Vamos a desayunar de forma diferente. Una receta sencilla y eficaz. Mezclamos un puñadito de besos con muchos abrazos de árbol. De esos fuertes y profundos, de los que transmiten fuerza.

Luego unas cuantas sonrisas sinceras, unas miradas, algunas caricias de intensidad variable según las compañías y unos susurros cómplices.

Todo esto lo mezclaremos bien, con suavidad, no lo agitaremos, y lo serviremos todos los días por la mañana.

10.9.17

¿Eres feliz? ¿Quieres ser feliz?

Nada es tan sencillo como seguir este consejo para evaluar tu necesidad de cambio vital. Son dos simples preguntas, y a partir de tus propias respuestas, debes actuar o seguir igual. Tú te respondes, tú es quien debes empezar a tomar las decisiones.
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