3.11.12

Cuando se huye es cuando más riesgo se tiene de tropezar

Decía Casey Robinson que: “Cuando se huye es cuando más riesgo se tiene de tropezar”, lo que nos debería hacer pensar que huir no es una actividad beneficiosa, o al menos que es una decisión que hay que tomar con calma y nunca con nervios y apresuradamente.

A veces hay que huir, hay que abandonar y escapar o simplemente hay que dejar parte de nuestro equipaje. Pero una cosa es huir, y otra hacerlo mal y sin orden, sin la calma necesaria para que casi no se note que estamos huyendo. Nunca debemos perder la dignidad, la seguridad en nosotros mismos y para ello si hay que huir hay que hacerlo con la cabeza bien alto, sabiendo y avisando que es una decisión trascendente para tomar posiciones, para tomar impulso o para cambiar nuestro punto de apoyo.
Son tiempos de cambios, de crisis que nos obligan a tomar decisiones duras. Pero eso no nos debe obligar a tomar decisiones sin calma, sin tiento, sin dignidad. Debemos aprender a huir, a cambiar parte de nuestra vida, a adaptarnos y a aprender de ello. Pero no debemos sufrir por ello. Y si no nos gusta emplear la palabra “huir” cámbiala por otra, respóndete que estás simplemente cambiando de posición para tener más seguridad, más fuerza, más contundencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...